Chamonix es “la meca” europea del alpinismo; el punto de partida de muchas actividades alpínisticas de prestigio a nivel mundial. Es un lugar en el que tienes al alcance de tu mano muchas grandes courses, que son rutas de alpinismo de varios días de duración y una dificultad notable, que suben a cumbres emblemáticas.
Es difícil hacer un top 3 de estas grandes courses, pero, después de darle muchas vueltas, tenemos bastante claro cuáles serían. Las cumbres que más llaman la atención de Chamonix son, claramente; el Montblanc, por ser el techo de Europa occidental, el Dru, por su increíble estética, y las Grandes Jorasses, por su 4 hostilidad, belleza e imponencia. Las rutas que hemos elegido para llegar a cada una de estas cumbres son: la Integral de Peuterey, la Directa Americana y el Espolón Walker (Cassin), respectivamente.
A continuación, encontraréis la información detallada y nuestra experiencia de este top 3 de grandes courses.
LA INTEGRAL DE PEUTEREY AL MONTBLANC:
En el invierno 2019/20, hicimos un viaje a los Alpes para escalar en hielo en Cogne. De camino, pasamos a los pies de la Integral de Peuterey. No la conocíamos, pero quedamos tan asombrados con la grandeza y belleza de esta arista que nos enamoramos de ella. Nos miramos y en un segundo ya sabíamos que éste iba a ser uno de nuestros próximos objetivos.
La Integral de Peuterey es una de las más conocidas y exigentes vías de
los Alpes. De hecho es la arista más alta y larga de toda Europa. ¡Todo un aventurón!
Ese mismo verano de 2020 volvimos a los Alpes. Salimos de casa el 12 de junio con un objetivo claro: escalar la Integral de Peuterey haciendo cumbre en el Montblanc (4810 m)
Antes de afrontar la actividad, aclimatamos haciendo la Travesía del Dru. El 16 de junio, tan solo 4 días después de llegar a Chamonix, y con una ventana de cinco días por delante, pusimos rumbo hacia Courmayeur.
La Integral fue tanto o más exigente de lo que esperábamos. Pasamos frío, hambre y sueño, pero también conocimos a gente increíble durante el camino. Tras dos
noches y tres días de pura aventura llegamos a la ansiada cumbre del Mont Blanc,
emocionados y muy satisfechos por finalizar con éxito y sin percances esta gran
clásica de los Alpes. Sin duda, esta es una de las actividades que más hemos disfrutado.
GUÍA PRÁCTICA:
La vía cruza desde Courmayeur a Chamonix pasando por el Mont Blanc. La mejor opción es dejar el coche en Chamonix y coger un autobús en la estación Chamonix-Sud a Courmayeur (15 €). Luego habrá que coger otro autobús gratuito desde la estación central de Courmayeur (segunda parada del autobús de Chamonix) a Val Veny (nº 4) y bajar en el Camping Aguille-Noire. Así, cuando bajemos de la actividad no tendremos que volver a ningún sitio a por el coche.
Lo normal para hacer esta vía es pasar la primera noche en el refugio Borelli, a dos horas de donde nos deja el bus. Desde aquí hay muchas opciones de vivac que os iremos indicando en la reseña. Lo más habitual desde el Borelli es hacer la vía en dos noches (vivacs en la cumbre de la Aguja Negra y en el Col de Peuterey) o en tres (vivacs en la cumbre de la Aguja Negra, refugio Craveri y en el Col de Peuterey).
Normalmente hay nieve para derretir durante toda la vía.
Cuerda de 60 metros (todos los rápeles están a menos de 30 metros), 1 juego de friends hasta el 2, 10 cintas exprés y 5 dynemas, 5 tornillos de hielo, pies de gato y botas, crampones y 2 piolets ligeros, arnés, casco, cesta, mosquetones, frontal, gafas de sol y demás material personal para dormir y cocinar. No se debe olvidar ña protección solar.
Desde el camping, seguir las señales que nos indican el refugio Borelli. Cuando desaparecen, seguir los puntos amarillos que nos llevarán a la ferrata situada a la izquierda de la cascada. Una vez salimos de la ferrata ya se ve el Borelli y el camino es muy evidente. Desde el Borelli, se ve claramente el inicio de la vía a la izquierda. Tardaremos una hora, siguiendo los hitos de la pedrera.
Aguja Negra 1200 metros de escalada (de 8 a 10 horas)
La vía empieza en la parte que más sobresale de la pared y va a buscar una gran repisa triangular a la que se le entra por la izquierda. Se cruza la repisa y se sigue por la canal hasta el collado entre el Pic Gamba y la Pointe Bifide. Desde aquí, escalar con tendencia a derecha hasta pasar por la derecha la cumbre de la Pointe Bifide y seguir hasta la cumbre de la Pointe Wezenbach. Hasta aquí la dificultad técnica no supera el IV+ (grado de Alpes). Una vez en esta aguja, hay que hacer un rápel de unos 27 metros para continuar escalando por terreno fácil hasta más o menos la mitad de la siguiente aguja, donde hay que pasar a la cara de la izquierda y escalar dos largos de V grado (los más duros de la vía). El cambio de cara se ve claro por el material fijo y la dificultad que se intuye en seguir recto. Los largos de V nos dejaran en la Pointe Brendel y desde la cumbre, se puede rapelar o destrepar. Después, hay que pasar por detrás de la mini aguja o gendarme para escalar la pared vertical de detrás, que va suavizando y nos deja en la Pointe Ottoz, desde la que seguimos por el camino más evidente y con tendencia a derecha, bordeando la cumbre de la primera aguja, hasta la Pointe Bich. Ya solo nos quedará un rápel al collado y un tramo fácil y evidente hasta la cumbre de Aguille Noire.
Rápeles Aguja Negra + Damas Inglesas (de 5 a 7 horas)
Desde la cumbre, seguir justo al lado opuesto del que venimos para enseguida encontrar dos parabolts con anilla unidos con un cordino rojo y blanco. Así serán los 16 rápeles de 25-30 metros que nos llevarán al nevero en el que empezamos a escalar las Damas Inglesas. Los rápeles son prácticamente en línea recta y las reuniones se encuentran muy bien, no tiene pérdida. Una vez en el nevero, subir hacia el comienzo de la roca y ya una vez aquí, trepar con tendencia a izquierda hasta otro nevero donde la pared vuelve a ser más vertical. En este punto escalar con tendencia a derecha en dirección a una chimenea donde habrá un bloque empotrado con unos cordinos. Desde aquí seguir hacia la derecha hasta alcanzar la cumbre de la última aguja que veíamos. Aquí habrá 4 rápeles de clavos y puentes de roca que no son tan evidentes y que hay que hacer por encontrar. Estos 4 rápeles nos dejarán en un collado del que hay que seguir destrepando hacia la izquierda, siguiendo una cuerda fija, durante unos 60 metros. En ese punto, escalar un largo de roca naranja hasta una brecha. En el otro lado hay un rápel de 25 metros que nos dejará en un corredor con nieve que hay que subir. Cuando lo terminamos, encontramos el Craveri a la Izquierda.
Aguille Blanche + Rápeles al Col de Peuterey (de 7 a 9 horas)
Desde el Craveri, hay que salir a la izquierda, hacia un bloque empotrado con una cuerda que nos ayudará a destrepar unos 10 metros. Después hay que seguir por el terreno más evidente hacia la izquierda para luego seguir recto hacia un colladito en el que encontraremos una reunión de clavos. Aquí hay que ir a la derecha hasta el siguiente colladito para, después, continuar recto hasta la base de una aguja pequeña. Hay que bordear la aguja por la izquierda y trepar con tendencia a derecha pasando por 3 espolones de roca y escalando el cuarto hasta la arista final que nos conduce a la primera de las tres cumbres de Aguille Blanche. La escalada es muy sencilla y evidente, hay que confiar en el instinto. Una vez en la arista, hay que seguirla hasta la primera cumbre, que aún es de roca. Esta arista puede estar cubierta de nieve o no y habrá que hacer algún rápel o destrepe. Desde la primera cumbre de la Aguille Blanche, se llega a la segunda andando en línea recta, siendo evidente el camino por la nieve, incluso aunque no haya huella. Desde la segunda cumbre haremos un rápel de un clavo, o un destrepe, para llegar al principio de una arista de nieve que habrá que cruzar para llegar a la tercera cumbre. Una vez aquí, bajando un par de metros en dirección al Collado de Peuterey, encontraremos una línea de 6 rápeles, cada uno de ellos, de dos parabolts unidos por un cordino amarillo muy fáciles de seguir, que nos dejarán prácticamente en los vivacs del Collado.
Collado de Peuterey - Cumbre del Mont Blanc (de 6 a 8 horas)
Desde los vivacs del collado, seguir por el glaciar para cruzar la rimaya por un puente que nos deja encima de una cuevecita de hielo, más o menos en el centro de la pared. Para subir al Pilier d’Angle tenemos dos opciones: si está formado el corredor de la izquierda (raro en verano), lo mejor es subir por ahí. Si no, subiremos por la roca hacia la arista de la derecha por el terreno más evidente, hasta que lleguemos a la pequeña torre, donde empezaremos las aristas de nieve. Una vez pasamos la cumbre del Piller d’Angle por la izquierda, seguir por el borde de la arista hasta las placas de hielo. Habrá que hacer travesía horizontal en la primera placa, continuar hacia arriba por la nieve y luego por el hielo hasta volver a coger la arista. Seguir por la arista (que volverá a ser nieve) hasta la cumbre del Mont Blanc de Courmayeur. Desde aquí, hay que andar hacia la izquierda y en 30 minutos estaremos en la cumbre del Mont Blanc.
Para el descenso tenemos dos opciones: por la ruta de los cuatromiles y coger el teleférico de la Aguille du Midi o por Gouter (recomendable). Por Gouter (según llegamos a la cumbre hacia la izquierda) solo hay que seguir la huella enorme que nos llevará a la Vallot (refugio no guardado) y más adelante al refugio de Gouter. Desde Gouter habrá que bajar a la Tête Rouge por la famosa bolera, siguiendo el camino de puntos rojos, cruzar el glaciar y continuar bajando por el camino bien marcado hasta llegar al refugio no guardado de Rognes. Desde aquí tenemos dos opciones: seguir bajando 20 minutos a la izquierda para llegar al tren (el último es a las 16:20) o seguir recto por detrás del refugio andando a Les Houches (3 horas).
DIRECTA AMERICANA AL DRU:
La Directa Americana es la vía más conocida de entre las que recorren la imponente y estética cara oeste del Petit Dru, lo primero en lo que te fijas cuando llegas a la estación de Montenvers. Es una aguja perfecta que casi todo alpinista añade a su lista de objetivos.
El Dru ha sufrido varios grandes desprendimientos que han afectado a muchas vías. El que más llama la atención es el de 2005, que se llevó por delante el Pilar Bonatti. Estos desprendimientos, han afectado a la parte superior de la Directa Americana, por lo que desde la R23, se pasa a la cara norte para alcanzar la cima por la Allain-Leininger. A día de hoy, hay que tener cuidado con los desprendimientos que, aun en pequeñas cantidades, siguen cayendo, sobre todo en los primeros 7 largos.
La vía en cuestión, tiene largos de mucha calidad de roca y exigencia técnica en los movimientos que requiere su escalada. Tiene una longitud de 1100 m y dificultades de hasta 6c en libre y 6b obligado. Sobre el recorrido, este es fácil de seguir en la cara oeste y un poco más difícil en la norte, entendiendo siempre que se trata de una gran pared.
Nosotros hicimos un primer intento en septiembre de 2021, llegando a la R11. Tuvimos que dar media vuelta porque Jaume sufrió un súbito malestar y a Álex le cayó un gran bloque de roca en la rodilla, pero de este intento sacamos en claro varios errores que no volveríamos a cometer en uno posterior:
El segundo intento fue en julio de 2022 y salió perfecto, todo según lo planeado.
GUÍA PRÁCTICA:
LOGÍSTICA:
Hay, principalmente, dos alternativas de logística para realizar la actividad y ambas son de dos noches y tres días.
La que nosotros llevamos a cabo y nos funcionó muy bien fue la siguiente: el primer día, cogimos el primer tren (08:30 am) a Montenvers, aproximamos en 4 horas hasta el pie de vía e hicimos los primeros 21 largos hasta el bloque empotrado, donde encontraríamos un cómodo vivac. El segundo día, escalamos los largos restantes y bajamos a las inmediaciones de la Charpoua a dormir. El tercer día solo quedarían tres horas de descenso al tren (los trayectos del tren se pueden sustituir por 2 horas de caminar).
Otra opción que le funciona a muchos alpinistas es aproximar tranquilamente y dormir en pie de vía, al día siguiente hacer la vía completa y dormir en cumbre y el tercer día hacer el descenso completo cumbre-Chamonix.
Hay que tener en cuenta también para otras posibles estrategias los vivacs de la R7 (no recomendable por desprendimientos) y el de la R24 (primera reunión de la cara norte).
Suele haber nieve en todos los vivacs para derretir agua, pero en agosto podríamos no encontrar, por lo que es importante recordae que en el pie de vía y cerca de la cumbre, hay seguro.
MATERIAL:
Dos cuerdas de 60 metros, 1 juego de friends hasta el 2, repitiendo amarillo, morado y verde, 12 cintas y 6 aros cosidos, 2 tornillos de hielo para el descenso, pies de gato y botas o zapatillas, crampones y 1 piolet ligero, arnés, casco, cesta, mosquetones, frontal, gafas de sol y demás material personal para dormir y cocinar. No olvidar protector solar.
APROXIMACIÓN (3:30-4:30 HORAS):
Desde Montenvers, bajar a la Mer de Glace por la escaleras de la derecha o el camino de la cueva de hielo. Tendremos que avanzar durante 30 min aproximadamente e ir cruzando al otro lado. Encontraremos las cuerdas fijas de salida del glaciar entre dos marcados desprendimientos, donde más tumba la pared a favor y justo tras la primera curva a la izquierda, que dibuja solo la pared de debajo del Dru. Una vez arriba, tendremos que seguir un camino a izquierda durante unos 10 min que nos lleva a un camino más ancho. En este cruce hay que descender unos 100 m hasta un poste que nos indica el desvío a la derecha por otro camino más estrecho. Salvado esto, no tiene pérdida; hay que seguir este camino hasta una gran pedrera que habrá que superar entera (ya vemos el Dru) y después, llegar al pie de vía por los neveros y morrenas hacia la izquierda.
ESCALADA (14-17 HORAS):
Los dos primeros largos de la vía son una travesía por viras muy fáciles, a la que se llega por un sistema de placas muy tumbadas desde el nevero. El inicio se ve claro, porque si continuasemos andando por el pie de vía habría que superar un gran desnivel en este punto.
Desde el tercer largo y hasta el séptimo, los largos están equipados con químicos. Se recomienda pasar rápido por aquí para evitar las caídas de piedras. Son largos sencillos, en los que ahorramos tiempo si escalamos en ensamble.
Desde la repisa de la R7, vemos claramente el diedro del L10 y no es difícil intuir los largos para llegar a él (dibujan una pequeña diagonal derecha-izquierda). Una vez en la R10, continuaremos recto, por el sistema de fisuras de V+ - 6b, que van a buscar el gran diedro Mailly.
Hay que estar muy atento una vez llegamos al diedro, pues a la mitad hay que salirse hacia la derecha por una travesía evidente. Desde la R18, que es desde la que iniciamos la travesía, el diedro se vuelve abierto y más complejo y desaparece el material fijo. Desde aquí al bloque empotrado es más o menos sencillo y rápido.
El bloque empotrado es un bloque gigante que se reconoce por la gran repisa que hay encima y por ser el punto de partida del diedro de 90 metros, un diedro perfecto de 6c que se escala bien en artificial. Cuando pasamos el diedro de 90, tenemos que hacer la travesía desplomada por cuerdas fijas a la cara norte.
Hasta aquí, hemos utilizado el croquis de la Directa Americana, pero una vez en la cara norte, tendremos que seguir el de la Allain-Leininger, partiendo de la R19 de la vía.
Desde aquí nos quedan 9 largos, que son más fáciles en grado pero más complejos de seguir que los anteriores y en los que podríamos encontrar algo de hielo y/o verglace. Hay que fijarse continuamente en el croquis y seguir el instinto buscando lo más fácil.
DESCENSO (10-12 HORAS EN TOTAL DESDE EL PETIT DRU A MONTENVERS):
Una vez en cumbre podemos bajar por Flammes de Pierre, directamente desde el Petit Dru, o subir a la cumbre del Grand Dru y hacer su descenso (en principio, más fácil de seguir, pero más largo).
Si bajamos por el Grand Dru, tenemos dos opciones: los rápeles antiguos (8-9 rápeles, todos con al menos un parabolt), a los que nos llevan unos hitos a la izquierda y hacia abajo y que nos dejan arriba del todo del glaciar de la Charpoua o una instalación nueva de rápeles sobre químicos (unos 15 rápeles) que comienzan más cerca de cumbre y más a la derecha (aunque bajando un poco igual) y nos dejan más abajo en el glaciar. Nosotros escogimos la primera opción. Una vez en el glaciar, solo hay que seguir la huella hasta el refugio con mucho cuidado y sorteando todas las grietas y rimayas (en total, 6:30 - 8:30 horas). Desde la Charpoua, seguir el camino marcado hasta Montenvers (3:30 horas).
ESPOLÓN WALKER A LAS GRANDES JORASSES:
Uno de los sueños de todo alpinista que viaja a escalar a los Alpes. Durante varios viajes, siempre estaba entre los planes, pero nunca estaba en condiciones. En este último viaje del verano de 2022, tuvimos la oportunidad y la suerte de estar en Chamonix durante días climatológicamente favorables para hacer esta gran ruta. No estaba demasiado suelta por el calor, pero tampoco estaba repleta de nieve. No lo dudamos, en cuanto estábamos aclimatados, pusimos rumbo a las Grandes Jorasses.
La vía tiene 1200 metros de recorrido y dificultades de hasta 6a de roca. Es una actividad muy completa, pues empieza por un resalte de hielo y, generalmente, tiene tramos de mixto en la parte superior. Nosotros apostamos por hacerla entera en pie de gato y creo que acertamos. Durante los últimos 400 metros tuvimos que ir sorteando el hielo y complicando la escalada en algún tramo o, incluso, ¡pisarlo un poco!. Habrá que tomar la decisión in-situ.
Como calidad de roca y escalada no es la mejor vía, aunque tiene largos increíbles como el Diedro de 75 o las placas grises. La línea se ve súper evidente desde el suelo y estéticamente es un espolón alucinante, que impone respeto y llama muchísimo la atención.
GUÍA PRÁCTICA:
LOGÍSTICA:
Sobre la logística, hay varias opciones. Nosotros nos veíamos fuertes e intentamos pasar el menor tiempo posible en la actividad, haciendo Chamonix-Chamonix con solo una noche en el vivac Cassin, R21. Si se escala ligero, no hace falta el uso de frontal para llegar al vivac cogiendo el primer tren que sube a Montenvers. El primer día fueron unas 12 horas de actividad en total y el segundo 15 hasta volver de nuevo al pueblo.
Otra de las opciones es aproximar tranquilamente al refugio de Leschaux para pasar la primera noche, hacer la vía completa al día siguiente, dormir en cumbre y bajar durante el tercer día de actividad.
Si se valora que se necesita más tiempo, se pueden pasar tres noches: Leschaux, R21 y cumbre.
Aunque nosotros empezamos a bajar a las 12h, es recomendable hacer el descenso a primera hora de la mañana por los desprendimientos.
Es una actividad, en la que es muy importante la ligereza de la mochila, como en casi todas las de Alpes.
Sobre el agua, encontraremos nieve durante prácticamente toda la vía.
MATERIAL:
Dos cuerdas de 60 metros, 1 juego de friends hasta el 2, repitiendo amarillo, morado y verde, 12 cintas y 6 aros cosidos, 4 tornillos de hielo (o más si prevemos mucho hielo en la ruta), pies de gato y botas, crampones y 2 piolets por persona, arnés, casco, cesta, mosquetones, frontal, gafas de sol y demás material personal para dormir y cocinar. No olvidar protector solar.
APROXIMACIÓN (5HORAS):
Desde Montenvers, bajar a la Mer de Glace por la escaleras de la derecha o el camino de la cueva de hielo. Una vez en el glaciar hay que remontarlo hasta la bifurcación, cogiendo la “lengua” de la izquierda en esta para dejar la Mer de Glace y entrar en el Glaciar de Leschaux, que es más vertical y agrietado. Un poco más adelante, vemos el pie de vía y solo hay que seguir la huella hasta él o seguir el mejor camino posible.
ESCALADA (12-15 HORAS):
La escalada comienza por terreno muy sencillo al principio de hielo para salir del glaciar y después de roca. En el croquis, marca el primer largo un poco más largo que el resto, pero conviene saber de antemano que tiene unos 250 metros para que la incertidumbre no te invada. El punto en el que te localizas fácilmente en el croquis es, probablemente, el diedro Rebuffat. Hasta entonces hay cordinos por todos lados y no es sencillo seguir la vía, ni saber dónde estás exactamente.
Nosotros la escalamos entera en ensamble, aunque nos dimos cuenta de que las placas grises, pasan el límite de dificultad para escalar en este estilo. En las chimeneas de arriba también conviene asegurar a largos.
Salvo el comienzo de la ruta, es evidente y bastante sencilla de seguir, pero hay que estar atento al croquis, pues hay travesías, destrepes… Hay material fijo durante la vía.
Como decía anteriormente, tendremos que ir valorando si escalar en pie de gato o con crampón y piolet, según las condiciones de ese momento.
DESCENSO (8-10 HORAS):
El descenso hace justicia a su fama. Es cansado, largo y peligroso. Como decía, conviene hacerlo a primera hora de la mañana. Es recomendable llevar un track para no perder el tiempo con dudas.
Desde la Punta Walker y siempre mirando de arriba a abajo, empieza por una pala de nieve con tendencia a derecha, que va a buscar una canal de roca muy suelta, bajamos por la canal y seguimos hacia la izquierda y, en unos metros, hacia abajo siguiendo el terreno más fácil y marcado que va a buscar el primer glaciar. Aquí tendremos que ir a la derecha, por debajo del gran Serac, hasta llegar a otro espolón de roca suelta, que, en esta ocasión se rapela. Hay instalaciones, que hay que ir buscando hasta el siguiente glaciar. Cruzamos de nuevo a la derecha y llegamos al último espolón de roca descompuesta, del que bajaremos destrepando por la cresta. Solo nos quedará seguir hacia abajo por el glaciar que nos lleva al camino de puntos amarillos que termina en el pueblo.
Conclusión
Esta ha sido nuestra selección de 3 grandes courses, pero hay infinidad de actividades que hacer desde Chamonix. Algunas de estas actividades de las que no vamos a dar detalle, pero que merecen ser nombradas son: Pilar Cordier a la Grand Charmoz + cresta al Grepón, el Pilar Freney al Montblanc, la Travesía del Dru, cualquiera de las vías del Montblanc du Tacul, la vía de los Suizos o la Bonatti al Grand Capuchin, escaladas en la zona de Envers y, por supuesto, vías como la Rebuffat o la Contamine a la conocida Aguille du Midi.
“Si no lo intentas, nunca lo lograrás.”
Álex González y Jaume Peiró, Couple Climbers.
Patagonia , Argentina
Picos de Europa, España
Kirguistán, Asia Central